RECUPERACIÓN DEL CAMINITO DEL REY, Desfiladero de los Gaitanes

En el proyecto de recuperación del Caminito del Rey se condensan todas las disciplinas que requiere el conocimiento de la arquitectura. Para su finalización ha sido necesaria la conjunción de un proyecto medioambiental, un proyecto urbanístico y de ordenación territorial (plan especial del caminito del rey y su entorno) junto a un proyecto técnico de ejecución en lo referido a  la construcción de las pasarelas, cabinas de control y centros de recepción de visitantes. El área se enclava dentro de tres términos municipales situados en el centro de la provincia de Málaga: Ardales, Antequera y Álora.

El Caminito del Rey es una estrecha pasarela que se construyó a comienzos del siglo XX como vía de servicio para los trabajadores que se debían desplazar desde la presa del Conde de Guadalhorce hasta la hidroeléctrica del Chorro. Poco a poco pasó a formar parte de la vida cotidiana de la población local, llegando incluso a constituirse como el camino más corto para llevar a los niños al colegio que se situaba en las inmediaciones del pantano.

La longitud del camino es de 7,7 km, divididos en 4,8 km de caminos de tierra y accesos y 1,9 km de pasarelas ancladas en las paredes verticales de las gargantas, parte más famosa del recorrido y por la cual es conocido. Estas pasarelas superan en algunos tramos los 100 metros de altura sobre el nivel del río Guadalhorce.

Una vez perdida su relevancia industrial a finales del siglo XX ha permanecido en ruina por la acción de la propia naturaleza, el paso del tiempo y acciones vandálicas. La recuperación del camino no adquiere relevancia únicamente como atracción turística sino que también conlleva la reivindicación de la historia y del patrimonio de los Gaitanes.

El objetivo del proyecto se ha alcanzado mediante un sistema constructivo mimético con el escarpe y que se adapta a la topografía vertical como si fuera un ser vivo que se adhiere a la roca, y por tanto orgánico.

Este es un lugar de indudable valor paisajístico, antropológico, arqueológico y de especial relevancia por su fauna, su flora y su especial geología, que hasta hace poco ha estado reservado únicamente para los amantes del deporte de riesgo. La conservación de la vieja infraestructura manteniéndola como arqueología industrial y el sistema constructivo de las nuevas pasarelas, respetuosas con el medio para minimizar el impacto,  es lo que le confieren al lugar la dignidad de poder considerarse un lugar excepcional.